La salida de Junio a Villa Crespo. Con el aporte de Héctor “Coco” Boggi y Carlos D’attellis.

El sábado 7 de mayo se festejó el 120° aniversario del barrio de Villa Crespo. Respondiendo a una invitación de la gente del barrio (Cámara de Comercio, Centros Culturales, y otras instituciones), nuestro Club concurrió con una docena de nuestros autos, a los que se agregaron otros, de socios que optaron por participar en sus “autos de calle”. La reunión del grupo se hizo en el Café Bahamas de la Costanera Norte. Después del encuentro y de compartir un café, los autos encolumnados partieron hacia el barrio homenajeado, siguiendo a  Pablo Torres. En el paredón de la cancha de Atlanta ---tradicional club del lugar--- nos esperaba un patrullero de la Policía Federal que nos guió por la avenida Corrientes hasta su intersección con Scalabrini Ortiz, desde donde sale en diagonal la calle Drago. En esa esquina, sobre Corrientes, estacionamos los autos a 45°, y nos trasladamos a la vuelta, sobre Drago, donde estaba instalado el escenario y frente al cual se agolpaban los vecinos del lugar. Los espectáculos fueron variados: la fanfarria del Regimiento de Granaderos a Caballo, las escuelas de danzas folklóricas de la zona, los espectáculos a cargo de alumnas de escuelas del barrio, y otros, conformaron una fiesta popular, una fiesta de los vecinos. El Club Ford V8 de la Republica Argentina formó parte oficial en este homenaje, y hablaron el presidente Jorge Otaño Piñero, y el director de la revista, Carlos D’Attellis, refiriéndose a uno de los máximos exponentes de este barrio: Osvaldo Pugliese. Luego nos dirigimos, caminando unas tres cuadras, al restaurante donde almorzamos, en la esquina de Corrientes y Serrano. Un buen asado con buen vino es lo mejor para acompañar las entusiasmadas conversaciones que se entablan; unos postres, y luego el champagne, que marca el final tradicional de nuestros almuerzos.
A falta del altoparlante, el Presidente se vio obligado a dirigirse a los consocios a viva voz. Para destacar, la presencia de dos invitados: el Ing. E. Ricciolini, decano de la Facultad Regional Gral. Pacheco de la UTN, anfitrión en nuestra salida anterior, y “El Laucha”, quien preparó el asado servido en esa Facultad, y que, en homenaje a Osvaldo Pugliese sorprendió con su empilche de traje y corbata, y nos maravilló con sus conocimientos sobre el maestro Pugliese, un conocimiento logrado en su participación en todos los recitales y bailes de la época, a los que él había concurrido como hincha fanático de su orquesta. Una curiosidad que atrajo la atención de todos los presentes fue la “victrola” a manija que llevó el Dr. Eduardo Sember; no sólo la llevó, sino que la hizo funcionar con impecables discos de pasta de 78 rpm que nos permitieron escuchar viejas versiones de Alberto Castillo, Julio de Caro, y otros grandes del tango, en un barrio de tango que festejaba su
cumpleaños. Ha sido una gran satisfacción para nuestro Club haber participado en estos festejos, y una alegre reunión para nuestros consocios.