La cena “tuerca” del pasado 3 de Abril.

Con el aporte de Carlos Enrique D’Attellis y Juan Carlos Repila.


El pasado jueves 3 de Abril se realizó la última cena mensual con una concurrencia de 50 personas. A nuestra llegada, admiramos una esplendida coupe Ford 1946 convertible en excelente estado de conservación propiedad de nuestro consocio Ladislao Eder, a quién acompañaba su señora esposa.
Nos acompañaron en la cena dilectos amigos:  Jorge Augé Bacqué, Director y Editor de la revista Autos de Época, Hernán López Fontana, Presidente del Club de Autos Antiguos del Fin del Mundo con sede en Ushuaia y Miguel Herceg  y su señora esposa, afamado preparador de automóviles Ford del equipo oficial en la década del ´70. Una delegación de socios del Rotary Club de Carapachay nos invitó a la Prueba de Regularidad Anual que llevan a cabo, este año dedicada a ayudar a una escuela de la provincia de Salta.
A los postres Ladislao Eder dirigió unas palabras a la concurrencia presentando su coupe convertible expuesta y narrando en forma emotiva su relación con los automóviles Ford que se remonta a su infancia. Pupilo en un Colegio en el que permanecía todo el año, los fines de semana concurrían los padres de un alumno a retirar a su hijo en un Ford V8, de allí su admiración y su nostalgia, al recordar la llegada y partida de ese auto en medio de la polvareda del camino.
Más tarde Miguel Herceg en compañía de Miguel Devoto nos recordaron los triunfos de aquellos tiempos de la Comisión de Concesionarios Ford y su equipo Falcon. Herceg aprovechó la oportunidad para brindar algunos consejos y detalles técnicos sobre "la tenida" de nuestros autos, en particular aquellos que integran actualmente el equipo Ford Oficial de nuestro Club.
El destacado preparador contó interesantes historias y anécdotas de su larga carrera, sus inicios con motos en contra de la opinión de sus padres, su paso por el karting, para los que fabricó motores, y su actividad como preparador de autos Ford, en especial del motor 59AB, para satisfacción del auditorio. Así, contó sobre la preparación de un dos puertas Tudor que le llevó tres años, de la construcción de bielas especiales a partir de palas de hélices de avión, de la construcción de la máquina para fabricar árboles de levas, del motor V8 que le regaló a Fangio y que está en el Museo de Balcarce, de su relación con Carlos Menditeguy, de los 200 HP extraídos al 59AB y de las 6.000 rpm que alcanzaba. Un placer escuchar la palabra autorizada de un importante preparador de nuestro automovilismo deportivo.